Si de algo no se puede criticar al Gobierno de Rajoy es que no haya actuado con determinación y prudencia frente a  uno de los problemas más graves  con los que se ha tenido que enfrentar ningún otro gobierno desde que se instauró la democracia.

España, como país moderno, europeo, con gran fortaleza económica y financiera a pesar de la crisis, dotado de una de las culturas más antiguas y ricas del mundo y de gran prestigio e influencia internacional, no puede ni debe ser derrotada ni dividida por la insensatez y la paranoia de quienes se han dejado guiar por un ilusorio sueño utópico de romper la unidad de toda una Nación para navegar sin rumbo y sin puerto de destino.

Convocar elecciones es una decisión  valiente e inteligente que cuenta con el respaldo de nuestros socios europeos. Es la ley y el derecho frente a un golpe totalitario de los secesionistas contra la democracia. Es el voto de la libertad.