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La sinrazón de Puigdemont y la de todos sus corifeos que le acompañan y jalean en esta huida encaminada a transportar a Cataluña en una cápsula aislada hacia una incertidumbre cósmica, ha arrastrado a todo un pueblo tradicionalmente trabajador y sensato, como es el catalán, a las puertas de un caos social, económico y político de consecuencias imprevisibles.

Un caos social porque ha quebrado la paz y la tranquilidad en la que se desenvolvían las familias, los ciudadanos y los visitantes turistas o no  de una de las capitales más queridas y cotizadas del mundo.

Un caos económico porque el vértigo que produce el tsumani de empresas y sociedades que huyen despavoridas del más que seguro descuelgue europeo con el que amenaza la locura independentista, es el augurio de una descapitalización y empobrecimiento de la economía catalana.

Un caos político porque ha convertido la democracia y el parlamento catalán en el guiñol de una clase política que ha hecho retroceder a la sociedad de toda Cataluña al período más dramático y esperpéntico de sus histriónicas e inútiles declaraciones de independencia desde 1931.

Un retroceso en el tiempo que junto a los tristes acontecimientos de estos meses, han  convulsionado también a una España fuerte y unida que, sin distinción de pueblos y regiones, ha disfrutado y desea seguir haciéndolo, de la era más próspera y pacífica de Europa. Puigdemont ya es culpable ¿lo juzgará sólo la historia…?

 

 

Jorge Hernández Mollar

Nací en Melilla. casado y tres hijos, católico. vitalista y optimista. Respetuoso con las personas sin distinción y los derechos humanos Estudié Bachiller en el Colegio La Salle y me licencié en Derecho por la Universidad Complutense Madrid. He sido funcionario del Cuerpo Superior de la Administración de la Seguridad Social y en mi actividad política he desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y he sido Senador, Diputado a Cortes y Diputado al Parlamento Europeo.En el Senado pertenecía a la Asamblea de la OTAN y en el Congreso desempeñé la portavocía de Sanidad de mi grupo parlamentario, presidiendo la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior en el Parlamento Europeo. MI etapa de vida pública, tuve el privilegio de culminarla como Subdelegado del Gobierno en Málaga. Jubilado de la vida administrativa pero continuo muy activo para seguir en la aventura de ser útil y servir a a la sociedad y a España. Por esta razón, entre otras actividades, presido el Comité de Expertos del Partido Popular de Málaga. Soy Consejero además de Centros Familiares de Enseñanza (Grupo Attendis)

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Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Juan Blancas

    El daño causado y que se está incrementando cada día debe cuantificarse y pedir responsabilidades a los culpables,sin más demora.

    1. Jorge Hernández Mollar

      Efectivamente Juan, ese es el sentido de mi última frase, esta barbaridad que tanto daño esta haciendo a España ni puede, ni debe quedar impune. Un abrazo

  2. S.G.

    Todo empezó con el traspaso de las competencias de educación. Crearon su historia y se la creyeron

    1. Jorge Hernández Mollar

      Salvador, tienes toda la razón. lo has enviado dos veces. Un abrazo

  3. S.G.

    Todo empezó con el traspaso de las competencias de educación. Crearon su historia y se la creyeron